Entre 2004 y 2007, el Colectivo Joven Reflexión sacudió la vida social y cultural de Benicàssim. Su gestación oficial se concretó el 8 de mayo de 2004, cuando cinco jóvenes promotores —Sebastián Bretones López, Iván Fernández Domingo, Francisco José Muñoz Salas, Salvador Muñoz Salas y Manuel García Treviño— se reunieron para fundar formalmente la entidad (firmando el acta fundacional el 19 de mayo). Con una mirada de izquierdas, ecologista y de memoria histórica, el grupo decidió organizarse para transformar su entorno local.
Aunque el colectivo redujo su actividad hasta quedar inactivo durante un tiempo, su historia no terminó allí. En 2023, un grupo de personas decidió reactivar la entidad, dándole un nuevo impulso y ampliando sus fines principales hacia la educación en la igualdad, rebautizándola como «Mujeres Libres – Envueltas». Hablamos con Manu García Treviño, quien fue el último presidente de la etapa inicial de aquella asociación que abrió el camino.
¿Cómo y por qué nace el Colectivo Joven Reflexión en 2004?
Nace de la necesidad de encontrar un espacio propio. En Benicàssim faltaba un punto de encuentro para la juventud que fuera más allá del ocio nocturno o el consumismo. Queríamos un lugar para debatir, aprender y actuar. Nuestra premisa era clara: pensar globalmente y actuar localmente. Queríamos llevar las grandes luchas sociales y ambientales a la calle de nuestro pueblo.
¿Cuáles fueron las actividades que más marcaron el día a día de la asociación en su primera etapa?
Hacíamos de todo, era una actividad constante. Desde cosas cotidianas como videoforos sobre temas sociales, talleres de lectura y talleres prácticos de reciclaje para concienciar sobre la sostenibilidad, hasta la publicación de nuestra propia revista, La Idea, que era nuestro órgano de difusión y debate. Pero, sin duda, las acciones de gran formato fueron las que más impacto tuvieron.
Una de ellas fue la campaña en defensa del territorio, ¿no?
Así es. La exposición «Salvemos el Desierto de las Palmas» fue un punto de inflexión. En ese momento la destrucción territorial por la construcción de la carretera amenazaba seriamente nuestro parque natural. Con la exposición logramos movilizar a mucha gente y poner sobre la mesa la destrucción medioambiental que suponía ese proyecto.
También hicisteis un trabajo muy importante en torno a la memoria histórica.
Sí, el acto y el documental en torno a la Columna Casas Sala fue de los momentos más viscerales y emotivos que vivimos. Recuperar la historia de aquellos milicianos que salieron de Castellón en 1936 no era solo un ejercicio de memoria, sino de justicia e identidad antifascista para nuestro municipio.
Después de unos años de inactividad, el colectivo se ha reactivado en 2023 como «Mujeres Libres – Envueltas». ¿Cómo valoras esta continuidad?
Es una satisfacción enorme ver que la semilla que plantamos no se perdió. El colectivo no desapareció, sino que quedó en calma hasta que una nueva generación ha tomado el relevo para darle una nueva vida. Que ahora la asociación se haya reactivado poniendo la educación en la igualdad en el centro demuestra que el espíritu crítico y comprometido sigue bien vivo en Benicàssim.
Encontrarás la asociación Envoltades – Dones Lliures en instagram @envoltades